miércoles, 30 de diciembre de 2015

Una nueva jornada navideña...plenamente familiar.

     El día de ayer, tan cercano al fin de año, nos preparaba para disfrutar de tiempo en familia: aunque pasear por el centro de Madrid, era ya tarea casi imposible. Suerte tuvimos de poder comer, aunque tarde, en uno de los restaurantes de la zona... El resto de planes, quedaron más que nada en un intento. Lo más importante era la compañía y el gozo en familia; y eso lo pudimos compartir: Lera, vivía una jornada muy alegre, rodeada de la ilusión y magia que transmite la Navidad... Y más que asustarse o incomodarse por la multitud, cantaba y disfrutaba del tumulto (algo que si no fuese por ella, quizás nosotros no habríamos soportado). De un modo u otro, también era una fecha muy ligada a nosotros, por ser cumpleaños de varias personas muy cercanas e importantes durante nuestro proceso de adopción...: de algunos de nuestros pequeños amigos llegados de tan lejos; el de nuestra querida amiga y traductora; así como el de una niña a quien pusimos rostro durante nuestro proceso...Sabrina. Ya sabemos que ella también tiene su familia; y únicamente podemos desearla mucha felicidad... Hay fechas que no se olvidarán con el paso del tiempo, por mantenernos (o intentarlo) todo lo cerca posible; pero mucho menos cuando en una misma jornada, como lo es este 29 de diciembre, confluyen tantas agradables onomásticas.
     También ayer, se dio una de esas situaciones reconfortantes: encontrarnos con personas a las que quizás no veamos durante largos períodos de tiempo; pero que sorprendentemente (y seguramente gracias a este mismo blog), nos siguen conociendo quizás mejor, que muchas de las personas con quienes compartimos jornadas diarias completas... Aunque lo que posiblemente mejor conocen, son los corazones que abrimos asiduamente a todos. Al menos también, nos permite comprender que la finalidad de haber convertido este diario en público, ha permitido a muchos sentirse identificado, o animado en algún momento a emprenderlo o seguir adelante; pero además, a muchos otros les ha permitido seguir estando a nuestro lado, a pesar de no verlos con frecuencia. Además, esta serie de detalles, se hacen mucho más especiales, cuando se producen en fechas tan sensibles como las navidades...cuando sientes mucho más cerca a quienes ya no están; o a quienes permanecen en la distancia. A todos ellos y a quienes siempre nos acompañan en el corazón; gracias por estar siempre a nuestro lado. Y que el próximo año, os depare a todos mucha Salud y tremenda Felicidad.


domingo, 27 de diciembre de 2015

Las cosas que en realidad importan...

     La vida, nos debe llevar a una reflexión, que es sin más ni menos, que hacer un Esfuerzo, puesto que las obligaciones o compromisos, la mayor parte de ocasiones nos impide realizar lo que quizás realmente nos apetece o complace. 
     Estos días, observaba un vídeo que resume esta situación de forma explícita: un vídeo comercial que se convirtió en viral en las redes sociales. En él, una persona mayor, finge su muerte para reunir a su familia, puesto que los distintos compromisos y obligaciones, les "impedía" hacerlo de forma natural... Dejo el enlace a este vídeo a continuación: está subtitulado en castellano.

     En nuestro caso, mi trabajo habitualmente me impide compartir muchos festivos e incluso, los días de descanso de la mayoría de personas. Es realmente complicado acostumbrarse a ello: quizás nunca se consiga...y provoca continuamente una sensación de desasosiego, que trato de vislumbrar como una oportunidad futura y constante de cambio; para poder lograr disfrutar día a día de la familia (por otro lado, siempre la más perjudicada por esta situación). Por eso mismo, recuerdo hoy con total claridad las Navidades pasadas: un conjunto de festivos y motivos de alegría, para disfrutar en familia y sentir intensamente; pero que hasta ese momento, a nosotros nos creaba una sensación de tristeza o al menos, de imposibilidad de "saborear". Como bien saben quienes conocen nuestra historia, fueron unas Navidades en el Lejano Oriente, lejos del lugar de trabajo del que Nunca, pensaba podría estar alejado en la época de más trabajo y acontecimientos sociales y familiares del año: en esta ocasión, existía un Motivo, y no había nada más importante ni cualquier otra circunstancia o lugar, que estar en ese lugar en ese preciso instante. Posiblemente habríamos renunciado a cualquier otra cosa, y de hecho fue lo que hicimos, para poder hacerlo. En aquel momento, cualquier consecuencia, no adquiría la importancia suficiente para impedirlo...porque ese juicio de adopción de nuestra hija, casualmente en un día tan señalado como la Nochebuena; era simplemente lo más importante en nuestra vida. Así lo era y es lo que permitió ese auténtico "Milagro", que era verme lejos de mi siempre tan respetado trabajo, durante ese mes tan complicado en mi restaurante. Nunca imaginamos (al menos sin grandes cambios en nuestra vida) que llegase ese día con tantas jornadas alejados de casa, compartiendo además cada instante y disfrutando de cada encuentro con nuestra hija...así como conociendo y descubriendo todo lo posible acerca del lugar donde vino al mundo. Fueron sin duda, las mejores fiestas navideñas que podíamos esperar; a pesar de la distancia y la melancolía que nos causaba la ausencia del resto de nuestros seres queridos, o de alguien más con quien compartirlo... Fueron diferentes, jamás imaginadas: pero era realmente una "elección de vida", en que nos vimos obligados a hacer lo que nunca antes pensamos que podríamos hacer... Nos demostró que nadie es imprescindible, siempre y cuando se deje todo bajo un control lógico: pero teníamos la conciencia más tranquila que nunca, porque sabíamos que era lo que teníamos y queríamos hacer. 
     En otras ocasiones anteriores, por motivos mucho más tristes y luctuosas, nos vimos en la necesidad de cesar la actividad durante el fin de semana; así es que supimos claramente que no existía impedimento para ver pasar un tren que quizás se pudiera presentar únicamente una ocasión...
     Qué diferentes fueron las pasadas...pero aún más, lo serán las presentes: y todo, gracias a la presencia de Lera, que las hará (y ya las está haciendo) mucho más especiales.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Nochebuena mágica... Una fecha muy unida a nuestra familia.

     El de hoy, es un día de contrastes... Triste por las muchas ausencias; pero al mismo tiempo, especial y feliz por el primer aniversario y poder disfrutar de la compañía y el cariño de tantas personas que nos quieren y aprecian... 

     Exactamente hace un año, el Destino quiso unir para siempre este día de Nochebuena con nuestra familia: era el día en que tras un juicio de más de tres horas y media, Lera se convertía a todos los efectos en nuestra hija...aunque aún tardaríamos tres semanas en poderla recoger de la casa cuna y emprender el largo viaje a nuestro hogar.
     Desde entonces, además de otras connotaciones y celebraciones; pasó a ser una de las fechas más entrañables para nosotros...
     Y en este día tan especial, sólo podemos pedir que todos aquellos pequeños que carecen de una familia, la encuentren cuanto antes. Y a todas aquellas familias que persiguen el anhelo de ser padres: no cejéis en el empeño; porque siempre habrá alguien esperándoos...que os necesita más de lo que podáis imaginar. Luchad por ello y nunca abandonéis el camino.

     Feliz Navidad!!!... Y nuestros mejores deseos para todos. Hoy, Lera sopló nuestra primera vela (sí, en un roscón de Reyes, que tanto echamos de menos las Navidades pasadas en Vladivostok): toda nuestra energía positiva, para que este día siga contagiando su magia a quienes continúan la senda de la adopción.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Aquellos días marcados por el Reencuentro... Y el regreso al presente.

     Estos días, hace un año, eran los del Reencuentro; los de tratar de recuperar el tiempo perdido... y los de volver a conseguir la Sonrisa en el rostro de Lera. También en nuestro caso, se trataba del momento de volver a respirar. Fueron días cargados de emoción y esperanza; ya que el momento decisivo, estaba a punto de producirse. A pesar de ello (el juicio era al día siguiente, en Nochebuena), llegamos cargados de optimismo y seguridad...y nunca pensamos en que algo pudiera ir mal.
     Hoy, parece increíble poder llegar a casa cada día y verla tan feliz...observarla dormir plácidamente sabiendo cómo era todo hace un año. No parece real que haya pasado ya tanto tiempo...
     Ayer, finalizaba el primer trimestre del curso para Lera, pero también lo era para la mayor parte de los niños: aunque no para todos. Habrá muchos de ellos que no sentirán nada especial estos días; y pensarlo, me entristecía también en un día tan feliz como era la jornada de ayer: era el Primer Festival de Navidad para Lera, pero también para nosotros; y los niños de todo el colegio, iban desfilando representando su propio espectáculo. Poder ver a Lera y sus compañeros reír y disfrutar, nos llenaba de gozo, pero con el trascurso de los distintos actos, comenzaba a recordar a aquellos niños "invisibles", que no tendrán la fortuna de disfrutar aún junto a su familia...
     Ese fue uno de los "otros" momentos emotivos...aunque había una sorpresa final: en la última actuación de niños de educación infantil, la canción elegida para su representación, era una muy conocida y recordada por nosotros (y a buen seguro que también por todas las familias que hayan pasado por nuestro hotel en Vladivostok durante las Navidades o los meses cercanos), "All I want for Christmas is you", la canción de Mariah Carey que no dejaba de sonar en el Hotel Vlad Motor Inn de Vladivostok (e incluso en los comercios de la ciudad) durante todos los días de nuestra estancia allí las pasadas Navidades. Aquellos días, sonaban una serie de canciones que siempre nos evocarán esa estancia, pero realmente, ante la Soledad de aquellas noches y como dice la canción, "lo único que queríamos, era precisamente nuestra hija"... y ella era el feliz Motivo para estar allí.
     Oír esta canción para dar por finalizado el Festival, fue sin duda muy especial...y casualidad o no, para nosotros fue realmente grato y reconfortante: por un momento, nos devolvió al otro lado del mundo, recordando una experiencia irrepetible, exactamente un año después de producirse.
     Llegaron las vacaciones Navideñas para Lera...y únicamente, puedo expresar y compartir nuestra alegría e ilusión, generadas cada día por su presencia; pero ante todo, y además de permitírnoslo a nosotros, Lera es una niña que irradia Felicidad.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Un año ha pasado de aquel definitivo viaje...

     Hace exactamente un año, aterrizábamos con enorme ilusión y tras un largo viaje y dos noches sin dormir, a nuestra tan querida y añorada ciudad de Vladivostok. Tras el correspondiente paso por Moscú y los preceptivos reconocimientos médicos, llegábamos al aeropuerto, al tiempo que caía la primera gran nevada de la temporada. Volvíamos a estar y a sentirnos cerca de Lera; y podíamos comenzar a creer que el final feliz estaba cerca: podíamos comenzar a creer, que esta vez sí, todo iría bien... 
     Bajar del avión, fue una sensación que nos transmitía una Paz inmensa...nos permitía respirar: y pensábamos que desde allí, debido a la cercanía con la casa cuna, y casi estirando el brazo, alcanzaríamos a abrazar a nuestra hija. Una tremenda calma, pero con enorme nerviosismo por verla nuevamente cuanto antes...
     Al atravesar la puerta de la terminal y ver una cara conocida, la alegría nos invadió...: nuestra representante y querida amiga Lyuba nos esperaba. El tan temido frío, no era tal; y a pesar de las temperaturas bajo cero, la emoción calentaba nuestros corazones al ver que nuestro querido amigo Iván, a pesar de su convalecencia, también estaba allí para recibirnos. Fue su deseo y sin duda, uno de los recuerdos más hermosos y que con más cariño mantendremos durante toda la vida: será siempre alguien muy especial y muy íntimamente ligado a nuestra familia. 
     La mejor noticia, estaba por llegar: a pesar de que fuera domingo, inmediatamente nos comentaron la posibilidad de visitar a Lera al siguiente día...y desde entonces, ya no habría jornada que tuviéramos que pasar sin verla: y así habría sido, de no haber contraído la varicela (no pudimos visitarla durante un fin de semana). 
     Pocas veces un trayecto había generado tantos sentimientos, como el que nos devolvía a aquel lugar: no lográbamos creer que fuera realidad lo que sentíamos. Nos creíamos paseando por una nube, ya que no era posible centrarnos en la magnitud e importancia de cada instante... Así pues, nos dejaríamos llevar, investigando y saciando nuestra curiosidad, tratando de mimetizarnos con el entorno y disfrutar de las costumbres y el quehacer cotidiano de los lugareños; al tiempo que trataríamos de aprovechar cada segundo que se nos permitiera compartir junto a nuestra pequeña. Ese día de regreso a Vladivostok, disfrutamos la compañía; pero también se estableció un vínculo aún más estrecho e íntimo con quienes fueron testigos de ello.
     Lo que apenas diez días antes parecían unas angustiosas y amargas Navidades debido a las ausencias, estaban a punto de convertirse en las más insospechadas y maravillosas...Y desde entonces, las fechas más importantes para nosotros: ya, nunca serán lo mismo estas festividades, e incluso serán mucho más intensas y apetecibles, ya que si todo iba bien, podríamos compartirlas junto a nuestra hija, motor de nuestra Felicidad e Ilusión.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Una jornada en familia, bajo el Espíritu de la Navidad.

     El de anteayer, era en principio un martes más...pero muy cercano a las fiestas de Navidad y con jornada de descanso en el trabajo. Por tanto, creímos recomendable y muy beneficioso, pasar el día en familia, respirando el ambiente navideño de Madrid. Para ello, dimos "fiesta" a Lera; ya que no se trataba de privarla de un día enseñanza fundamental, sino de ofrecerla algo de lo que a buen seguro aún necesita más...
     Sin duda, era una experiencia nueva para nuestra hija, pero también se trataba de un momento muy anhelado por nosotros: y comprobando el resultado, fue realmente un acierto. El simple hecho de encontrar un momento de disfrutar juntos el ambiente, era ya motivo de ilusión: subir al coche y hacerla sentir que era un día muy especial, ya le permitía expresar emoción...pero fue paulatinamente en aumento. Nos dirigimos al centro de la ciudad, donde siempre nos surge el gusanillo en el estómago al recordar las visitas a las ecais cercanas y sus posteriores paradas en los alrededores, donde comentábamos nuestras impresiones; en aquellos inicios del proceso de adopción. Era una sensación agradable sentir el barullo a nuestro alrededor, pudiéndolo compartir con Lera...y esperábamos el momento de observarla visitando los enclaves ya típicos de las Navidades madrileñas. Comenzamos por un paseo por Gran Vía, observando mercadillos y escaparates; donde ya se apreciaba el tumulto a pesar de ser un día normal. La primera parada era el ya tan conocido espectáculo de Cortylandia; que a pesar de su atractivo comercial, es ya un punto de encuentro y disfrute durante estas fechas. Al ser de día, había menos gente, pero un ambiente animado...aunque para nosotros y para Lera, era algo más; indescriptible por las emociones que suscitaba, pero con un sentimiento que permitía exteriorizar alegría, recordando las etapas ya atravesadas y los sueños que albergaban las anteriores visitas a esta plaza y los alrededores... Por descontado, viendo el éxito de la primera sesión, volvimos a la que comenzaba en el atardecer (ya de noche en Madrid); ya que se apreciaba aún más ese espíritu familiar de la Navidad: y ahí, rodeados de tantísima gente, y tras observarlo desde la cercanía de aquel escaparate de un lugar tan típico también como es el de la clásica y famosa tienda de disfraces, donde tantos deseos e incertidumbre deambulaban; reconozco que se empañaban los ojos... Por un lado, por estar allí, junto a Paula y Lera, con un profundo sentimiento de ver hecho realidad un hermoso proyecto de familia: pero a su vez, me emocionaba porque en un momento así, recordaba a muchas otras personas cercanas (compañeros en el proceso de adopción; unos con sus hijos ya en casa y otros, a los cuales esperamos poder observar muy pronto, disfrutando estos momentos que afortunadamente podemos vivir nosotros ahora)...y ante todo, me venían a la cabeza todos aquellos pequeños que fuimos conociendo en diversos lugares: pensaba cómo estarían y si podrían algún día sentir esto mismo y poder vivir en familia una Navidad rodeada de alegría e ilusión. Me gustaría que ninguno de ellos perdiera nunca la Esperanza, pero la duda de si así será, me recorría el pensamiento, al tiempo que observaba la emoción en los ojos y actos de Lera. Creo que a todos quienes hemos vivido un proceso de adopción, nos quedan marcados para siempre los rostros, lugares y circunstancias que lo rodearon...y nos permite tener siempre un momento de recuerdo para ellos, en los momentos más prósperos: el propio instinto y más si cabe en momentos así, nos hace pensar en qué Necesidad hay de que existan pequeños sin poder disfrutar de su familia. Por qué no se le da la importancia que tiene cuando luego el interés se centra en temas y aspectos tan banales y vacíos? Bueno, es un tema complicado que siempre nos lleva a la frustración...pero que es realmente injusto que pueda ocurrir. 

     Volviendo a la jornada del martes; también visitamos el mercadillo navideño en la Plaza Mayor, donde observamos todos los artículos, fijándonos ante todo en aquellos que más llamaban la atención de Lera: adquirimos alguno de ellos, pero lo mejor nos esperaba en un rincón de la plaza...el Tiovivo (Carrusel), uno de sus entretenimientos preferidos; donde como no podía ser de otro modo, eligió el caballito más grande: el de color rosa. La sorpresa fue encontrar un globo de Masha y el Oso justo en la caseta frente a esta atracción; y por supuesto, nos acompañó durante el resto de la tarde, en la que el cansancio y las emociones, iban haciendo mella en Lera. 
     A continuación, hicimos una parada en la famosa Chocolatería San Ginés, pero Lera había caído atrapada en un profundo sueño...y despertó cuando nos disponíamos a salir de allí; así es que, parada obligatoria nuevamente en nuestra próxima visita al centro! Fue una muy grata jornada en familia...pero esperamos poder repetirla en más ocasiones durante estas navidades. 

     
     

sábado, 12 de diciembre de 2015

Comienzan los preparativos Navideños...

     Estos días, comienzan a acumularse sentimientos y momentos de gran emoción...
     El viernes, era el Día de los Abuelos en el cole, y aunque únicamente era posible la presencia de las abuelitas, esperábamos que fuera una jornada especial para Lera...y para ellas. Sin duda, así lo fue; y solo había que observar el rostro de nuestra pequeña, mostrando enorme felicidad al verlas aparecer por la puerta de su clase: a buen seguro que se acordaba de los abuelitos, pero llevábamos días diciendo que irían ellas, y aún así, fue una tremenda alegría tenerlas allí, en su pequeño mundo, rodeada de sus amigos y compañeros de clase, con quienes habitualmente comparte juegos y aprendizaje. Fue un rato muy cordial, donde no paraba de acercarse a otros abuelitos, compartiendo su ilusión con los demás...y muchos de ellos, papás y abuelos, nos confesaban lo apreciada y querida que es por sus compañeros. No era más que el comienzo de unas fechas que quizás nunca haya apreciado; o al menos, con tanta intensidad e ilusión. 
     Simplemente poder observarla, nos llena de gozo...y quizás el único inconveniente, es que nunca quiere que finalice la jornada.
     Otra de las sorpresas o novedades para ella, son los preparativos y la decoración navideña: le encanta ayudar y descubrir cada artículo...sobre todo si se trata de algún artilugio luminiscente o sonoro. El colorido, atrae mucho su atención; e incluso, se atreve a intentar aprender algún villancico...porque simplemente el ritmo y el sonido de panderetas, ya la hacen feliz. 
     El árbol de Navidad, ya es uno de sus favoritos...y el roscón de Reyes, aquel que tanto echamos de menos las pasadas navidades, ya es uno de sus dulces de referencia (sobre todo porque en su primera cata, le tocó la sorpresa).

     En unas fechas tan significativas, no podemos dejar de pensar y recordar a aquellas familias que estos días emprenden un largo viaje, para pasar unas Navidades totalmente distintas y muy especiales junto a unos pequeños que muy pronto, serán sus hijos. Esperamos esas buenas noticias la próxima semana, deseándoles una feliz estancia, que sin duda, serán muy recordadas durante toda su vida: conocemos los sentimientos que les invadirán...anhelo, soledad en momentos concretos; pero ante todo, felicidad y gozo por cumplir un objetivo vital tan maravilloso: disfrutad y aprovechad cada instante!!! Estaremos a vuestro lado, acompañando vuestro viaje y dando calor a vuestros corazones. Feliz viaje!!! 

jueves, 10 de diciembre de 2015

Tal día como hoy hace un año...(10 de Diciembre de 2014).

     Tal día como hoy hace un año... Recibíamos una anhelada y muy necesaria llamada de teléfono, en la que nos comunicaban la noticia más esperada; aquella que traería como resultado, el momento más deseado desde hacía muchos años: el momento de ser padres. Esa llamada, nos urgía a hacer los preparativos para un largo (en distancia y tiempo) viaje al Lejano Oriente Ruso: el Motivo, el juicio por la adopción de nuestra querida Lera, que nos aguardaba en una remota población cercana a Vladivostok, llamada Zavodskoy. En una semana, debíamos estar camino de Moscú, donde deberíamos pasar las preceptivas pruebas médicas, antes de proseguir con el viaje a nuestro Destino. Quienes han vivido ese instante, recordarán el shock que se produce, semejante a un chispazo en la mente, en que comienzan a desfilar por delante de los ojos y a modo de diapositiva, todos aquellos instantes vividos para llegar a ese momento. Confieso que es un instante de tremenda felicidad; aunque es cierto, que los sentimientos, no dejan escuchar los detalles: así es que, nos emplazamos a una conversación posterior, para poder asimilar tantos datos, tanto del viaje como trámites y papeleo requerido para dicho viaje. Llevábamos semanas preparando y apuntando todos los detalles y requisitos necesarios, por si se diera la situación de tener que realizar urgentemente  este trayecto. Todo, estaba previsto: y si algo se olvidaba, no sería nada imprescindible; con lo cual, a pesar de todo, la situación estuvo bajo control en todo momento. Lo único importante, era que quedaban escasos días para poder volver a subir a un avión, que nos condujese para siempre hasta nuestra hija...
     Puedo recordar de aquel día, el momento de abrazarnos Paula y yo...y el de poder derramar algunas de aquellas lágrimas que me congelaron el corazón y que no pude derramar en otra de aquellas llamadas anteriores. Era un instante de auténtica felicidad, (como esas lágrimas que surcaban nuestras mejillas) que fuimos contagiando al comunicarlo a nuestros familiares y amigos...entre los que estaban todos aquellos que mejor lo podían comprender: quienes conocen la adopción por dentro y conocen el significado de esa llamada tan especial. Quedaban dos semanas para el juicio; en una fecha muy señalada para todos, pero que también nos generaba cierta tristeza: 24 de Diciembre, día de Nochebuena. Muchas fechas señaladas, que ya siempre serán muy especiales para nuestra familia.
     Nos quedaban por delante, antes del viaje, tanto el equipaje (nuestro y de Lera) y toda la documentación, como las famosas placas de tórax y los correspondientes análisis requeridos a los adoptantes en Rusia; pero tras todo lo pasado, parecía un camino de rosas! Únicamente deseábamos ya poder coger ese avión, a pesar de dejar atrás todo, incluidos nuestros puestos de trabajo, en plena temporada alta: pero eso, nunca sería motivo suficiente para no volver a abrazar a Lera... Sabíamos que tras aquel viaje a "La ciudad de los sueños", Nada Volvería a ser Igual.

     Por otro lado, recordaba también, que tal día como hoy, pero hace dos años; nos reuníamos por la mañana nuevamente junto a otras familias, con los responsables del Departamento de Adopciones del Ministerio de Sanidad. De igual modo, también por la tarde, con algunos Diputados de diversos partidos políticos, en el Congreso de los Diputados: el Motivo, aquel que tantos quebraderos de cabeza dio...el Convenio de Adopciones con la Federación Rusa. Era una jornada cargada de Esperanza para muchas familias como nosotros: y por ello, un día muy emotivo, que será siempre recordado por nosotros. Parecen ya muy lejanas aquellas fechas, pero es cierto también, que hasta avanzado este 2015, dicho Convenio no entró en vigor...
     Quién sabe por tanto, si el 10 de Diciembre, siempre nos tendrá algo muy especial preparado: sin duda, con Optimismo, y con tantos recuerdos, siempre lo será...


martes, 8 de diciembre de 2015

Una jornada marcada por un lejano punto del mapa: Vladivostok.

      Durante estos últimos días, se fue concretando una reunión con algunas familias a quienes fuimos conociendo durante el proceso de adopción...y para ser más conciso, familias unidas gracias a un lugar que siempre será muy especial para todos nosotros. Unas de estas familias, completamos el proceso, teniendo ya con nosotros a pequeños de aquel remoto lugar llamado Vladivostok: otros, tras diversos traspiés en otra región rusa de cuyo nombre no quiero acordarme (ya que no he visto concretada en los últimos años ninguna adopción de familias españolas; pero donde sí hemos conocido el lado más amargo de las adopciones, observando cómo las familias debían renunciar a los pequeños, por la negativa de un juez a permitir que los menores encontraran una familia fuera de sus fronteras), esperan (y deseamos) poderlo culminar allí de la misma manera...y cuanto antes. Curiosamente y de forma que muchos no comprenderían, nos conocemos perfectamente, aún sin en algunos casos, habernos visto nunca en persona...ya que en todo momento, mostramos a corazón abierto nuestros sentimientos. También de manera curiosa, conocimos a una de esas familias en nuestro primer viaje de asignación, hace ya dos años y medio; aunque sólo dio tiempo a saludarnos al cruzarnos una mañana en el hotel. 
     Hubo poco tiempo para preparar el encuentro, ya que fueron conectando unos a otros; y finalmente, para tener más tiempo que compartir con nosotros, decidieron que la reunión fuera en mi restaurante: y no existen palabras para agradecerlo, ya que fue una oportunidad preciosa de trabajar con inmensa felicidad, pudiendo observar a varios pequeños llegados de aquel lejano paraíso del Pacífico. Una de las familias presentes, tras una increíble historia, consiguió ampliar la familia mucho más cerca de lo imaginado en aquellos inicios de proceso en Vladivostok; donde conocieron a tres hermosos hermanos, aunque finalmente el Destino quiso que no hicieran el viaje a la casa que los aguardaba en la cálida España, y se quedaran en su ciudad natal. Ahora, viven felices, rodeados de tres tesoros alegres e inquietos; aunque también con una experiencia vital asombrosa a sus espaldas. Son tantas las historias cruzadas entre todos, que dieron paso a una tarde maravillosa de charla entre unos y otros; donde por supuesto, los protagonistas eran los pequeños; esos auténticos Milagros, que al reunirse, nos permitían creer en algo que superaba sin duda a nuestra imaginación. Probablemente habría pocas personas que en Rusia, pudieran creer en el Amor tan profundo que albergan nuestros corazones hacia aquel lugar maravilloso, cuna de nuestros hijos...y de aquellos que quedarán para siempre en nuestra mente y nuestras retinas: y aunque posiblemente también aquí haya pocos que puedan imaginarlo, al menos quienes han vivido un proceso de adopción, podrán comprenderlo. Es cierto que muchos otros, miran con recelo al lugar de nacimiento de sus pequeños: quizás por los inconvenientes o las injusticias cometidas durante sus procesos...quizás por la crueldad y dureza de los mismos; pero también somos muchos quienes "elegimos" guardar y alimentar los buenos recuerdos...creyendo además que eso, nos permitirá mostrar cada mínimo detalle a nuestros pequeños, haciéndoles partícipes de nuestro cariño por un lugar al que gracias a ellos, estaremos eternamente agradecidos. 
     Esta jornada fue muy gratificante; y la atracción hacia todos y cada uno de los pequeños, queda siempre patente...aunque también creo que ellos mismos lo sienten y reaccionan de forma natural ofreciendo su cariño: el mismo instinto natural que les hace ser auténticos supervivientes, les permite asimilar el cariño hacia quienes se lo ofrecen, tras la labor en el aspecto emocional que en todo caso, hacemos siempre sus mamás y sus papás. 
     Desgraciadamente y por el escaso tiempo, no hubo ocasión de hacer los preparativos que me hubiera gustado realizar; pero quienes sí estaban preparados eran los corazones de todos los presentes, deseosos de compartir todo aquello que llevan almacenando para ocasiones especiales como esta, en que todos y cada uno de los presentes, tienen la capacidad de comprender y exteriorizar sin pudor...y con una empatía difícil de sentir en otros ambientes o situaciones. Al menos, dio tiempo a preparar una tarta con un motivo y significado especial, que todos los asistentes agradecieron y aceptaron de buen grado; dedicada al lugar que unió a todas estas (y muchas otras más...) en una sola: Vladivostok. 

     Como ayer comentaba una de nuestras amigas presente: no hay más que ver lo que cuesta despedirse, para saber la afinidad y el cariño existente entre todos...y realmente, es un buen ejemplo para resumir lo que son estos encuentros: siempre quedas con ganas de más...
     Recuerdo un día, en el que casi "maldecía", por no lograr comprender, la forma de actuar de algunas personas que debían trabajar por el bienestar de los menores en Vladivostok...e incluso a aquellas familias que supuestamente adoptaron a unos pequeños a quienes ya sentían suyos, muchas familias españolas que ya preparaban un futuro alrededor de aquellos pequeños que ya habían conocido a 14.000 kms del hogar. A día de hoy, sin querer pensar que la motivación para hacerlo, fuera simplemente la económica...y observando de modo fehaciente y continuo, que ninguno de aquellos pequeños han vuelto a aparecer en la base de datos pública de menores susceptibles de ser adoptados en aquella región; únicamente puedo pensar en la mala fe de aquella trabajadora social, que habiendo muchos otros pequeños que lo necesitaban, ofrecía a familias rusas a los pequeños ya asignados a familias extranjeras. Pero allí, tampoco guardo rencor a nadie, aún tras aquellos duros momentos en que creíamos ver el mundo derrumbarse, al tiempo que nos congelaba el corazón; ya que hemos podido observar e incluso conocer a todas aquellas familias que atravesaron por aquella difícil situación...y lo que es más importante, rodeados de unos pequeños cuyo encuentro, creemos el Destino tenía preparado. Sé que muchos no pensarán como yo; pero como he dicho siempre, creo que nací para tratar de ser feliz y hacérselo más fácil a quienes me rodean...aunque quizás algunas corazas no sea capaz de atravesar. Nosotros, elegimos el optimismo y el aspecto positivo para afrontar esta etapa en la que buscábamos cumplir un objetivo vital natural...y tras diversas trabas, y no sin esfuerzo, conseguimos realizarlo, provocando la llegada de un ángel: la persona más maravillosa, hermosa y motivo de esfuerzo constante durante el resto de nuestras vidas. Y por supuesto, invitando y compartiendo con todos, lo que para nosotros, es y será la historia de Amor más maravillosa e increíble imaginada (aunque supongo que para muchos, lo será su propia historia; de lo cual me alegro enormemente...). 
     Sí es cierto que guardo rencor por otros personajes a quienes no conocimos, pero de quienes hemos escuchado actitudes crueles y malintencionadas para con otras muchas familias; algunas de ellas, realmente cercanas...y a quienes no olvidamos nunca a pesar de todo. Hay casos concretos, que nos hacen creer a su vez en la maldad de personas que con su poder de decisión, causaron tremendo daño a los menores dependientes de sus decisiones...y que también sumieron en la desesperación a las familias que se ofrecieron a ser sus papás, independientemente de cuales fueran sus rasgos, peculiaridades u orígenes. 
     Nunca podremos olvidar (quizás no siempre sea así; casi con seguridad...) aquellas lágrimas derramadas junto a cuidadoras o doctoras en la casa cuna, al despedirnos de ellas quizás para siempre (aunque sueño con que no sea así...). O de la emoción que sintieron "nuestra" jueza y trabajadora social, al observar a través de nuestra representante, las fotos que le enviamos de nuestra familia a los pocos meses de estar Lera en casa. Y quizás, tampoco sea usual poder compartir y tener tanta afinidad con el representante encargado de tramitar nuestra adopción en Vladivostok...pero fuimos realmente afortunados de conocerlos, tanto a ellos, como a nuestra traductora y querida amiga Katia; que nos permitieron creer en la presencia de verdaderos Ángeles (además de los encarnados en niños...) en Vladivostok... Conocimos personas realmente buenas y comprometidas, tanto entre las amistades de estas personas, como entre quienes trabajan para conseguir el bienestar de los pequeños. Habrá pocos que hayan sentido ese compromiso y agradecimiento (quizás por carencia de motivos, no lo cuestiono en absoluto) hacia todos y cada uno de quienes permitieron la llegada de sus hijos a casa; pero tras tanto aprendido y tantas experiencias vividas, la balanza queda claramente inclinada del lado de los buenos sentimientos: y creo que ello, será muy beneficioso para comprender y conocer mejor aquel lugar en el futuro; y para que nuestra hija, también pueda siempre decidir y sentir sus propios impulsos hacia el lugar que la vio nacer y en cierto modo, la acunó hasta nuestra llegada. De hecho, no encontrará más que facilidades para lograr saber lo que su corazón le dicte por el lugar donde nació.


     

viernes, 4 de diciembre de 2015

Una Gran Familia, que seguirá viva y unida a través de los recuerdos.

     Un sinfín de recuerdos, recorren mi mente estos días... Ayer, escuchaba en televisión, que era jornada de puertas abiertas en el Congreso de los Diputados (y hoy, también lo fue): y el corazón se me aceleraba recordando circunstancias y momentos que nunca, jamás podremos olvidar... Fue exactamente hace dos años, cuando al enterarnos de estas jornadas de puertas abiertas en la Cámara Baja, se nos iluminaba la mente y creíamos ver una nueva oportunidad de dar a conocer la imperiosa necesidad que muchas familias teníamos en aquel momento, por una urgente actuación de nuestros dirigentes: el motivo, la paralización de las adopciones en la Federación Rusa, que desde tres meses antes, alejaba a cientos de familias españolas, del deseo de ser padres; ya que veíamos nuestro futuro ligado a este país y a aquellos niños (muchos de ellos ya conocidos por las familias) nacidos allí. Fue una de tantas tareas realizadas por todas aquellas familias que luchábamos por conseguir la reanudación de los procesos de adopción...y todas y cada una de las ideas y tareas, venían directamente del corazón. Como tantas otras veces, aprovechamos aquellas jornadas, para si cabe, dar más a conocer la desesperante situación existente; comentándolo directamente con todos los Diputados que encontrábamos a nuestro paso: liberando nuestros cuerpos y voces de temores y reparos, impulsados únicamente por el amor a quienes ya por entonces considerábamos nuestros hijos. Algunos, a pesar de todo, aún siguen en el camino hacia ellos...otros, consiguieron finalmente volver a casa con aquell@s pequeñ@s a quienes habían conocido; y en algunos casos, lo hicimos de la mano de otros pequeños, a quienes el destino nos unió tras haber puesto otros rostros y nombres durante el enrevesado camino. De un modo u otro, también esos días nos permitían creer que la situación se resolvería...y para ello, ninguno cejábamos en el empeño, porque nos esperaba el mejor tesoro y el mayor motivo para hacerlo: nuestros hijos. 
     Sin duda, nunca olvidaremos cada uno de los momentos o circunstancias que rodearon nuestros procesos; pero sin duda, las jornadas de puertas abiertas, las recordaremos por la situación que vivíamos en aquellos momentos, aún más que por los disparos existentes en el techo del Congreso: y en el futuro, de la mano de nuestros hijos, podremos contarles una bonita historia de amor, relatando paso a paso, cómo desesperadamente, tratamos de conseguir llegar hasta ellos...y cómo ese amor, nos unió a todas las familias en una sola, a la que llamamos nuestra "Gran Familia Rusa". 

     Mantuvimos viva la llama de la Esperanza...y continuamos manteniéndola, para que como entonces defendíamos, todas y cada una de las familias pueda encontrarse con esos hijos que las esperan; independientemente del lugar donde éstos se encuentren...

jueves, 3 de diciembre de 2015

Una grata visita al IMFM.

     Anteayer, aprovechamos el día de descanso en el restaurante, para hacer una visita pendiente al IMFM, donde además, debíamos presentar un nuevo documento. Es importante mantener contacto, puesto que nunca sabemos lo que nos puede deparar cada nuevo día: de momento, nos pusimos al día, visitando a una persona muy importante para la buena marcha de las adopciones en nuestra Comunidad, ya sean estas nacionales o internacionales. Fue muy grato poder compartir experiencias y sentir el Amor por su trabajo, de quien se encarga de velar por el bienestar y el interés de los menores. A su vez, fue también agradable, poder aprender de los conocimientos adquiridos a través de sus años de dedicación; y sentir la empatía de una persona realmente involucrada con la infancia. Era una visita muy deseada, a quien en todo momento nos transmitió (y sigue haciéndolo) ánimo durante nuestro proceso; y cuya dedicación es patente. Las adopciones están en buenas y entendidas manos: aunque si bien es cierto, nos habría gustado recibir noticias acerca de nuevos países donde las familias pudieran ofrecerse a los pequeños más necesitados.
     Tuvimos una conversación distendida, donde la comprensión era total...pero donde no hubo ocasión de presentarle a nuestra pequeña: aunque tiempo, habrá seguro...
     Comentamos el tema de la adopción nacional en la Comunidad de Madrid; donde habitualmente existen suficientes familias para que cualquier niñ@ pueda tener la suya: lo cierto es que, quedamos más tranquilos sabiendo de primera mano, que durante mucho tiempo, hay asegurada una cantidad de familias que así lo permitirá...
     De corazón, gracias por Amar su trabajo...porque sin duda, eso beneficia y mucho, a los menores que más protección requieren; y por añadido, también lo hace con aquellos afortunados que conseguimos tenerlos a nuestro lado.